Meditacion 1
miércoles, 02 de abril del 2008 a las 03:06
¿Te atreves a llamarme emo, punk, metal, gótico o tantas otras corrientes que hay? Solo te digo que soy la música. Solo te digo que renuncié a una felicidad mantenida a través del tiempo. Estudiar, trabajar y tener familia estable no es para mi; y no es que no lo desee, porque muchas veces canto a la felicidad idílica que añoro dentro de mí. Es normal, ¿no lo crees así? Renuncio poco a poco a ello, pero algo de satisfacción me da: el poder siempre tener ganas de cantarle a algo nuevo, con algo que sufro, con algo que muero; pero también con algo que rio, con algo que vivo.
Pero aún me queda una pregunta ¿Habrá un amor que no detenga mi alma musical, que no la asiente en un conformismo de felicidad, pero que, sin embargo, me haga volar como lo hace con los demás?



